Mientras que las iglesias han comenzado el trabajo de la reorganización e identificación de nuevos voluntarios y ayudantes para cubrir las responsabilidades de los diferentes ministerios; encontrar miembros dispuestos a colaborar, ha venido a ser un desafío, especialmente para los pastores.

Hace unos sábados atrás, mi esposa y yo visitamos una iglesia Hispana, y como es de esperar, algunas de estas congregaciones nos invitan a predicar cuando los visitamos. Sin embargo, en esa oportunidad, sentía la impresión de no aceptar la invitación si me la extendían.